lunes, 18 de septiembre de 2017

VISITA A LA ESCUELA MARÍA PALMIRA CABRAL, CIUDAD DE MERLO, SAN LUIS



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A partir del hecho de que los chicos de la escuela Palmira Cabral de la Ciudad de Merlo, provincia de San Luis, habían trabajado con varios libros de mi autoría, las autoridades de la institución y docentes me invitaron a visitarlos. Y así lo hice: el 13 de setiembre estuve en los dos turnos, mañana y tarde, contándole a los alumnos cómo hago mis libros, mostrando bocetos y originales de mis dibujos, respondiendo preguntas de ellos y como broche, leyéndoles un cuento. En el caso del primer ciclo les leí ¿Y la luna dónde está?, mientras se veían las imágenes de las ilustraciones en pantalla.

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Entonces, mientras yo me quedaba con los chicos de segundo ciclo, los de primero, segundo y tercer grado fueron con sus maestras a trabajar con la historia que les había leído e hicieron estos preciosos trabajos.
Los de primer grado del turno mañana escribieron un divertido poema entre todos:

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Los de segundo grado de la mañana hicieron estas ingeniosas preguntas:

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Y los de tercer grado de la mañana compusieron entre todos el gracioso poema "La luna más coqueta":



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Los chicos del primer ciclo del turno tarde trabajaron el cuento de la luna mediante una encantadora muestra de expresión corporal (primero y segundo grado) y los de tercer grado ilustraron la idea: ¿desde qué lugar ven a la luna por la noche? 
Con los chicos de segundo ciclo estuve charlando sobre mis trabajos, les conté a grandes rasgos cómo se hace un libro desde que es solo una idea hasta que se vende en las librerías, ellos me hicieron muchas interesantes preguntas y como broche les leí uno de los cuentos del libro Cuentos que son de verdá, sobre la obra de Molina Campos.
Muy contenta y agradecida por esta enriquecedora experiencia.

viernes, 23 de diciembre de 2016

FILBITA 2016 - MIGRACIONES: DOS MUJERES

Estuve invitada a participar del Festival de Literatura para chicos de Buenos Aires, Filbita, que este año tuvo como eje central el tema de las migraciones. Compartí rica mesa y emotivos relatos con José Sanabria, Iris Rivera, Ronald Tolman, Paula Bombara y Mar Benegas. Acá el texto que llevé para leer:

Dos Mujeres


Ana Iroski había enviudado joven de Pedro Grau y vivía en Ensenada junto a su hija en una casa alquilada que se parecía mucho a esas típicas casas del barrio de La Boca. Para pagar el alquiler y la comida, trabajaba a jornada completa haciendo trajes, blusas, polleras, vestidos de novia con su máquina de coser, la Necchi. Para ayudarse con los gastos también remendaba agujeros en las medias de hombres y les arreglaba los puntos corridos a las medias de mujer. Pero no solo para la costura sus manos eran prodigiosas, también para el más colorido bordado y las más exquisitas puntillas. Después, ya jubilada como modista, pintó algunos paisajes al óleo que copiaba de tarjetas postales. Los hacía con la misma voluntad  y convicción con que amasaba flores de miga de pan en el taller de arte decorativo al que iba una vez por semana. Eso sí, el budín de pan que cocinaba, jugoso y acaramelado, nadie pudo superarlo.

Fermina Baña, de muchacha estaba empleada en casas de familia como cocinera. Cuando se casó dejó de trabajar en casas ajenas para dedicarse a la suya. No había terminado la escuela primaria, pero le  gustaba mucho leer, sobre todo por las noches y en la cama, antes de irse a dormir. Tomaba baños de sol en una reposera de mimbre con la cabeza protegida por una toalla y baños de vapor envuelta en una cobija, con una olla de agua hirviendo bajo su asiento. Escribía esbozos de poemas en un cuaderno que no mostraba a nadie. Tenía en el fondo de la casa un gallinero de donde volvía con huevos para hacer tortilla o alguna gallina para el puchero.  Anotaba con tiza en el pizarrón de la cocina lo que no debía olvidarse de comprar. No era muy conversadora Fermina, deambulaba silenciosa por la casa, pero sabía ofrecerle a sus nietos un café con leche espeso y con nata acompañado de pan con manteca inolvidable.

 Ana había nacido en algún lugar de la extensa Rusia a principios del siglo XX y niña todavía llegó a la Argentina con su madre y sus hermanos. De su lejano país conservó la tradición familiar de los bordados y las puntillas que se usaban en el cuello, los puños y el dobladillo de los sarafanes, los vestidos tradicionales rusos.
Fermina había nacido en el año 1900 en un barrio de la ciudad de Montevideo, Uruguay, y vino de muchacha a la Argentina en busca de empleo.  De su padre, gallego anarquista, conservaba los ideales, y a la hora de nacer sus hijos, eligió nombres anarquistas para ponerles: Alba Ideal para la hija, Oasis, para el hijo. De su madre, descendiente de un cacique del pueblo originario Charrúa, sabía del poder medicinal de las plantas y del amor por la tierra.
Ana y Fermina eran mis abuelas. No sé mucho de sus pasados porque de eso no se hablaba, apenas si se cuchicheaba. Eran algo así como secretos de familia, y yo nunca les pregunté.
Pasó el tiempo. Quedaron los bordados y las puntillas, un cuaderno con esbozos de poemas, estos recuerdos que les cuento y mis ganas de preguntar.
Por eso tal vez bordo, puntada tras puntada, mis dibujos sobre el papel, y apunto ideas para cuentos y poemas en las hojas de un cuaderno. Tal vez ahí, quién sabe, encuentre las respuestas".


En este link los textos de todos los participantes: http://filba.org.ar/blog/?cat=124




martes, 16 de agosto de 2016

EN CORONEL PRINGLES, PROVINCIA DE BUENOS AIRES



En julio visité Coronel Pringles invitada por las escuelas Nº 22 y Nº 6, a raíz de que los chicos habían estado trabajando con el libro Teatro e historia, ¡cantemos victoria!, de Abran Cancha ediciones, en el que se pueden leer piezas de teatro de Adela Basch y mías. Fue un grato encuentro con alumnos, docentes, bibliotecarios y directivos. Acá una nota del diario El Orden de esa localidad:

http://www.elorden.net/la-escritora-didi-grau-visito-pringles/

lunes, 16 de noviembre de 2015

VISITA A LA EP N°1 DE GRAL PINTO, PROVINCIA DE BUENOS AIRES

A principios de octubre estuve de visita en la Feria del Libro de la EP N°1 de Gral Pinto, Prov. de Buenos Aires. En las paredes de la escuela habían colgado muy buenos trabajos, hermosos, hechos por los chicos a partir de mis libros.
En la apertura de la Feria tuve una gratísima sorpresa: la fantástica puesta en escena de mi obra "Riquete el del copete" por alumnos de la escuela dirigidos por su maestra, Carolina Piñeyro y ayudante. Hicieron teatro leído y le agregaron un rap y un poema que no está en el libro. Fue encantadora la actuación de todos los chicos y muy buena la adaptación de la obra. ¡Gracias EP N°1 de Gral Pinto!

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Con Gabriela Neme, la bibliotecaria de la escuela:

viernes, 16 de octubre de 2015

EMA WOLF: TEXTOS PARA TODOS (27° Congreso Mundial de IBBY)


Dice Ema Wolf:
"Durante un viaje en auto el escritor Tobias Wolff decidió hacer escuchar a sus hijos la Novena Sinfonía de Beethoven, seguro de que no tardarían en pedirle que sacara "eso" del pasadiscos. Pero era su aporte a la educación estética de los niños y estaba dispuesto a defenderlo. Contra sus previsiones, la escucharon en silencio y al cabo de un rato dijeron cosas como: "¿Qué es esto? Está bueno. Sí, de verdad está muy bueno". T.W. recordó que veinte años atrás escuchar al ampuloso Beethoven era, entre los intelectuales a la moda, casi descalificante. Él siguió escuchándolo, sin embargo, aunque sin poder evitar las dudas: ¿por qué le gustaba?, ¿porque Beethoven era "el Más" o porque era fácil?, ¿qué hacía él enrolado en la estética romántica, siempre sospechada de sentimental?, ¿no tendría él acaso gustos demasiado elementales ya que cualquiera podía disfrutar de esas sinfonías?
Pero ahora que sus hijos reparaban en esa pieza con un placer sincero y sin complicaciones, despojados de prejuicios y reverencia, sintió que la pureza del placer que ellos sentían reforzaba el suyo, volvía a legitimarlo y lo instaba a abandonar toda justificación, a escuchar otra vez sin interferencias culposas.
Leí la anécdota de T.W. mientras estaba atrapada en otra lectura: un libro sobre duendes y elfos, que no me obligó a remitirme a mi infancia, y que tampoco siento la obligación de compartir con los niños. Vinculé las dos cosas.
Tenemos textos para grandes que nadie acercaría a un niño; textos para niños que un grande no se atrevería a disfrutar; textos que, oh sorpresa, son para todos; textos que, oh desconcierto, no se sabe para quiénes son. Somos receptores prediagramados, puestos en cajas, por lo tanto con una visión de mezquino alcance, con trabas para acceder y complicaciones para compartir, condicionados por un terrible malentendido acerca de la madurez; tan arrogantes, tan poco dispuestos a entender que un niño puede disfrutar de las cosas que nos gustan y nosotros de las que le gustan a él, tan incapaces de sospechar que el libro que le estamos acercando quizás no esté a la altura de su inteligencia sino apenas de la nuestra, tan miopes como para no reparar en que las cosas sublimes y las deplorables lo son por igual para las personas que nacieron hace mucho o poco.
Me pregunto cómo sería limpiar el terreno de hojarasca, suprimir las marcas que dividen lo grande y lo pequeño, leer y escuchar sin ninguna prevención, por afuera de cualquier caja, permitir que el interés circule libremente, sin reverencia y sin prejuicios, considerar territorio común a todos los textos y las piezas musicales, recuperar la mirada del que acaba de desembarcar en una isla desconocida, estar abierto a lo indescriptible, explorar, mostrar, dejar que nos muestren, mirar al rey y descubrirlo desnudo".

martes, 13 de octubre de 2015

EN EL FIN DEL MUNDO: VISITA A ESCUELAS DE RÍO GRANDE, TIERRA DEL FUEGO

Maravillosos recuerdos tengo de la visita que de la mano de los bibliotecarios Cesar Augusto Muñoz, Mabel Quinaya y María Inés Arroyo, realicé a las escuelas N°2, N° 8 y N°21 de la ciudad de Río Grande en septiembre de este año. Fueron cuatro días en donde hubo charlas con alumnos, docentes y bibliotecarios, maratón de lectura y hermosas sorpresas que me tenían preparadas.
En la Escuela N°8 Gral. José de San Martín, con chicos, docentes y vicedirectora:

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En la Escuela N°21 Provincias Unidas, con docente, chicos y bibliotecaria:


En la Escuela N°2 Dr. Benjamín Zorrilla, leyendo con los chicos:


Los chicos poniendo en escena Peleonas, mentirosas y haraganas en la Escuela N°21:


Presentándome ante el público en la apertura de la Maratón de Lectura en la Esc. N°2:


Friso con trabajos hechos por lo chicos de la Esc.N°8 a partir de poemas, libros e ilustraciones mías:


Agradezco a todos por la cálida atención que me prestaron. 

lunes, 7 de septiembre de 2015

COCOROCOCÓ EN EL COLEGIO JUAN BAUTISTA ALBERDI DE ISIDRO CASANOVA



Los siguientes son algunos de los encantadores trabajos que hicieron los chicos de 1° grado turno mañana y tarde con sus maestras del Colegio Juan Bautista Alberdi después de leer Cocorococó, el libro que hicimos con Christian Montenegro y publicó Pequeño Editor. Cada grupo eligió la voz de uno de los animales de Cocorococó para armar su libro:

guau guau

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miau miau
 




oink oink